El municipio boliviano de San Andrés de Machaca dio un nuevo paso hacia la resiliencia climática y la gestión del agua con la socialización de la Estrategia de Gobernanza Hídrica y la actualización del Plan de Contingencia Municipal. Estas son dos herramientas claves para afrontar los efectos de los fenómenos climáticos desde una perspectiva territorial y participativa.
La jornada, celebrada el pasado mes de abril, reunió a autoridades originarias y representantes del Gobierno Autónomo Municipal con el objetivo de reforzar la apropiación institucional de ambos instrumentos y asegurar su continuidad en las políticas de gestión local.
En el encuentro participaron Jach’a Mallkus, Jiliris Mallkus y Mallkus de las marcas Aransaya y Urinsaya junto a otras autoridades municipales como el alcalde, concejales y personal técnico. Así, la actividad permitió consolidar un modelo participativo para la toma de decisiones sobre la gestión territorial del agua.
El fin último: encontrar respuestas frente a escenarios de sequía, variabilidad climática y presión sobre los recursos hídricos, para así promover una gestión más coordinada, sostenible y adaptada a las necesidades del territorio.
Uno de los principales avances de la Estrategia de Gobernanza Hídrica ha sido la definición de una hoja de ruta orientada a garantizar a las familias campesinas el acceso sostenible al agua. El documento incorpora medidas para la protección de las fuentes hídricas, la cosecha y la siembra de agua, así como la implementación de sistemas de agua potable, pozos, qotañas (reservorios) y sistemas de riego.
La estrategia también contempla acciones de restauración y conservación de bofedales y humedales, ecosistemas esenciales para la regulación hídrica del territorio. Además, plantea la creación del Consejo Municipal del Agua, una instancia destinada a fortalecer la gobernanza territorial del recurso hídrico desde un enfoque basado en derechos, equidad de género, participación social y revalorización de los conocimientos ancestrales.
De manera complementaria, la actualización del Plan de Contingencia Municipal representa un avance significativo en la gestión del riesgo climático, priorizando el fortalecimiento del Sistema de Alerta Temprana, la mejora de protocolos de respuesta y la coordinación interinstitucional para enfrentar eventos adversos como sequías, heladas e inundaciones.
En el evento participó medio centenar de personas, entre hombres y mujeres, destacando la activa presencia de autoridades originarias, un elemento clave del enfoque participativo e intercultural impulsado a lo largo del proceso, que ha fortalecido los espacios de articulación entre estructuras organizativas y gobierno municipal.
La jornada fue realizada en el marco del cierre del proyecto “Promoción de modelos de desarrollo rural sostenible, participativo y equitativo en municipios campesino-indígenas”, impulsado por CIPCA y CERAI. Este proyecto está financiado por la Generalitat Valenciana.