CERAI

Mujeres y jóvenes consolidan su liderazgo en San Andrés de Machaca (Bolivia)

Este mes de enero, el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI) ha acompañado al Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), su entidad socia, en la Evaluación Anual 2025 realizada en el municipio de San Andrés de Machaca, en la región del Altiplano. Aquí ambas organizaciones desarrollan de forma conjunta varios proyectos con el apoyo de la Vicepresidència primera i Conselleria de Vivenda, Ocupació, Joventut i Igualtat de la Generalitat Valenciana.

Esta valoración ha permitido constatar avances sustantivos en la consolidación del liderazgo de las mujeres y la juventud. También ha puesto de manifiesto el fortalecimiento de la gestión territorial, la producción agroecológica y la resiliencia frente al cambio climático en el Altiplano boliviano.

La jornada comenzó  con la visita de dos organizaciones económicas (OECAS): la Asociación de Jóvenes Productores y Derivados en Camélidos “Qarwita” (AJPRODEC), en la comunidad de Laquinamaya; y la Asociación Integral de Producción Camélida Rosa Pata Erben Kalla (AIPROCARE), en la comunidad de Erben Kalla. Ambas entidades se dedican a  favorecer la transformación y la comercialización de carne de llama, incluyendo la elaboración de charque y embutidos. El trabajo de estas OECAS, apoyadas desde años por CERAI y CIPCA, ayuda a reforzar la economía local y el empleo juvenil. Además,  evita la migración de este grupo etario a zonas urbanas. 

A continuación, la visita se trasladó al predio (propiedad) de Gemena Chui, vecina con la que CERAI y CIPCA trabajan en sus proyectos. “En esta fue visible la implementación de un modelo integral de producción agroecológica, el cual articula prácticas de seguridad y soberanía alimentaria, cosecha y gestión del agua, diversificación productiva y visión territorial. Con todo ello se responde a la crisis hídrica y los efectos del cambio climático”, señala Alejandra Galán, técnica expatriada en Bolivia.

La jornada finalizó con una feria de productos locales, en la que participaron productoras y productores de distintas comunidades del Altiplano. Muy importante destacar la producción de hortalizas o la transformación de cañahua, un cereal andino. En la feria había productos de este cereal como: el pan de cañahua, el pito, que es harina, y tostada se toma habitualmente en el desayuno, disuelta en agua o leche, además de bombones.

En la feria, las personas visitantes igualmente pudieron aproximarse a la elaboración de abonos orgánicos, así como descubrir una gran diversidad de productos de artesanía y textiles.

En este como en otros eventos, es especialmente necesario llamar la atención sobre  el rol de las mujeres como defensoras de la biodiversidad y gestoras del agua. Ellas son las encargadas de verificar que el desarrollo sostenible es posible cuando se construye sobre la base de su liderazgo y sobre la energía transformadora de la juventud.

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