La Sociedad Agraria de Transformación (SAT) Horta-Cuina se suma a la campaña Escuelas que saben, impulsada por el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI) y Mundubat. El objetivo de esta campaña es poner el foco en cómo la compra pública alimentaria puede y debe ser una política agraria, en línea con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Campesinado y de Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales (UNDROP). Con esta campaña, las entidades exigen alimentos sostenibles, de calidad y proximidad en los comedores escolares ante un decreto insuficiente.
Además de firmar el manifiesto impulsado por ambas organizaciones, la SAT, en colaboración con CERAI, promovió en el CEIP Benimàmet, uno de los 48 centros educativos que forman parte de la red Horta-cuina, una iniciativa artística desarrollada junto al alumnado del centro. Esta consistió en la pintura colectiva, junto a estudiantes de 5º y 6º de primaria, de un mural bajo el lema “No et menges els seus drets”. Con esta acción creativa pretenden reivindicar unas condiciones dignas para agricultoras y agricultores.
«Ha sido un viaje simbólico por distintos países, las niñas y los niños investigaron de dónde proceden los alimentos que comemos en nuestro día a día, qué impactos generan en el medio ambiente y cuáles son las condiciones de vida de las personas que los producen», señala Aixa Sevilla, técnica de CERAI.
Esta actividad permitió profundizar en estas cuestiones y llegar a una reflexión compartida: el sistema alimentario actual no garantiza el cuidado ni la protección de las agricultoras y los agricultores, a pesar de ser figuras esenciales para la sostenibilidad de la vida. Reconocer su labor y defender sus derechos se convierte, así, en un paso imprescindible para avanzar hacia modelos alimentarios más justos.
Horta-Cuina articula la producción agroecológica de l’Horta de València con la restauración colectiva y los comedores escolares para promover sistemas alimentarios sostenibles basados en productos frescos, ecológicos, de temporada y de proximidad. El proyecto nace del programa Horta-Cuina, impulsado por el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI) desde 2021 y, en 2024, se integra en el programa piloto KM Tierra de la Fundación Daniel y Nina Carasso para consolidar la cooperativa de productores y ampliar la red de centros escolares abastecidos con producto local.
No te comas sus derechos: el comedor escolar como un espacio transformador
Escuelas que saben es una campaña desarrollada en el marco del proyecto No te comas sus derechos: el impacto de la compra pública alimentaria en los países del sur global . El objetivo principal de este es sensibilizar a la comunidad educativa sobre las implicaciones sociales, ambientales y económicas del modelo agroalimentario actual, especialmente en relación con los derechos humanos en el sur global. A través de un enfoque educativo, participativo y transformador, con el proyecto, ambas organizaciones busca fomentar una cultura alimentaria más justa, saludable y sostenible en los centros escolares.
Escuelas, organizaciones, productores, familias, sindicatos, administraciones, empresas, personas a nivel individual, que saben que la compra pública de alimentos afecta a todas y todos, todavía pueden firmar el manifiesto.
«La educación en alimentación saludable y sostenible es fundamental para construir una sociedad sana y sostenible. Por ello, este proyecto busca iniciar un proceso de formación y sensibilización en los centros educativos con tal de promover una cultura alimentaria ligada a modelos agroalimentarios más justos y saludables, que respeten los derechos humanos y el medio ambiente, con actividades para toda la comunidad educativa: alumnado, profesorado, personal de comedor y cocina y familias», señala Sevilla.
Las actividades propuestas a los centros educativos, programadas dentro de la ejecución del proyecto, ayudarán a la comunidad educativa a tener una mirada crítica sobre una actividad esencial en nuestra vida: el acto de comer. «El comedor lo miraremos como un espacio transformador, que tiene un gran impacto en el futuro de las niñas y los niños: en la salud, en lo social y cultural, en el territorio, en la economía y en el medio ambiente», destaca Sevilla.
Este proyecto actuará en 23 comunidades educativas de 7 CCAA (Aragón, Baleares, Comunidad Valenciana, Madrid, Euskadi, Navarra y Cantabria) para sensibilizar sobre el vínculo existente entre derechos humanos y la realidad agroalimentaria del sur global. Las actividades educativas del proyecto se desarrollarán en el curso 2025/2026.