Tras el devastador paso de la dana del 29 de octubre de 2024, las playas del sur de Valencia quedaron completamente atestadas de árboles, troncos, raíces, cañas y residuos vegetales que transmitían de manera sobrecogedora la fuerza que llevaba el agua. En algunos casos, esta los modeló e intervino, dotándoles de una potencia formal y, […]