La Coordinadora de Colectivos por una Alimentación Sana y de Cercanía junto a 1.000 personas a título individual han unido fuerzas para lanzar en Zaragoza el manifiesto por una alimentación sana y de cercanía’: un llamamiento a la acción frente a la crisis del sistema alimentario actual.
Bajo el lema ‘Por un Aragón con huertas vivas y alimentación’, la iniciativa invita a más personas y organizaciones a sumarse para tejer redes que pongan la vida en el centro. Accede aquí al manifiesto.
La Coordinadora de Colectivos por una Alimentación Sana y de Cercanía, de la que forma parte el Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional (CERAI), está conformada por: asociaciones y empresas de productores, cooperativas de consumo, asociaciones vecinales y de comerciantes, AMPAs de colegios, plataformas en defensa del territorio, sindicatos, colectivos ecologistas, colectivos en defensa de la agroecología, deportivos, culturales y sociales.
Con el respaldo inicial de un total de 1.000 firmas y el apoyo de 136 organizaciones, en el Día Internacional por una Gastronomía Sostenible se ha presentado el manifiesto. Este denuncia el abandono del campo, el acaparamiento de tierras y los impactos en la salud y el medio ambiente, al tiempo que propone un decálogo de medidas urgentes para impulsar la soberanía alimentaria en Aragón.
Un modelo en crisis
El manifiesto alerta sobre el envejecimiento rural, solo el 5% de los agricultores y agricultoras de Aragón tiene menos de 35 años. También llama a reflexionar sobre la presión de los fondos de inversión sobre la tierra y la asfixia a pequeños productores, donde el 70% de las explotaciones son familiares pero desaparecen cientos cada año por falta de rentabilidad. A esto se suma la transformación del paisaje rural, con 2.000 hectáreas anuales de suelo fértil perdidas por macroproyectos.
En el plano de la salud pública, el manifiesto advierte del auge de los productos ultraprocesados y su vinculación con enfermedades como la diabetes o el cáncer, en contraste con el abandono de las huertas locales y las dietas basadas en productos frescos y de temporada.
Propuestas y trabajo a futuro
El manifiesto plantea un decálogo de medidas dirigidas a las instituciones aragonesas. Entre ellas, destacan:
● La compra pública con criterios de proximidad, especialmente en comedores escolares con cocina propia.
● Visibilizar y mejorar la comercialización de alimentos ecológicos y de cercanía en las tiendas, comercios, restaurantes y establecimientos de hostelería.
● Fomentar los canales cortos de comercialización, distribución y logística de
última milla para productos locales.
El texto también reclama campañas de promoción de los alimentos de cercanía indicando los beneficios asociados y los lugares donde encontrarlos; formación en agroecología para jóvenes agricultores y agricultoras; además de la recuperación de plataformas de venta a domicilio de alimentos locales, como la creada durante la pandemia.